Nelly,
Nelly... encontramos la Troya Argentina! ". La exclamación
de alegría se escuchó en la Quebrada de Humahuaca una soleada mañana
de 1908, cuando Juan Bautista Ambrosetti, el gran naturalista y
expedicionario argentino, llegó junto a su esposa hasta estas ruinas
Jujeñas prehispánica. Su posición privilegiada no ha sido obra de
la casualidad, Se encuentra en la parte central de la Quebrada,
donde ocupa un montículo de unos setenta metros de altura sobre
el río Grande, que allí corre a 2450 metros sobre el nivel del mar.
Viltipoco,
fue -según los relatos históricos- el mas importante de los cacique
regionales y en tiempos de la guerra Gaucha, los Infernales del
general Güemes
libraron, en esta zona, al menos tres batallas triunfantes contra
las tropas realistas.
El
Pucará de Tilcara, con sus quince hectáreas, fue un lugar ideal
para protegerse de los ataques que podían venir de cualquier rumbo.
Dominaba
un cruce caminos, además de estar rodeado por el cauce del Guasamayo,
el río Grande y los otros flancos por las ásperas laderas que morían
al pie de las murallas del Pucará.A 85 Km. de San Salvador de Jujuy,
subiendo por la Quebrada a través de la ruta Nacional Nº 9 y atravesando
paisajes de belleza imperdible, se llega hasta la ciudad de Tilcara,
antigua encomienda en la época Colonial. Cincuenta construcciones
han sido restauradas en el Pucará, sobre las novecientas existentes
en el lugar. La prolija reconstrucción de la ciudadela ha dejado
configurada la existencia de tres barrios, conocidos como el de
la entrada, el de la Iglesia y el del Alto o Monumento.
La
característica principal del primero de ellos son sus murallas y
fortificaciones, el segundo, dedicado a las adoraciones y ritos
religiosos; mientras que en el tercero se encuentras numerosas unidades
de viviendas.
El
Pucará de Tilcara tiene reconstruidos 3.600 metros de caminos, un
templo, corrales para las llamas y un cementerio en que predominan
los sepulcros de forma redonda. Edificado de manera escalonada para
facilitar la defensa militar, fue una elocuente testigo de la vida
tribal del Noroeste argentino, vinculado también al imperio incaico.
En
la zona mas alta del Pucará de Tilcara, un pesado edificio de piedra,
en forma de pirámide truncada, homenajea la fantástica tarea de quienes
desenterraron durante años tanta riqueza arqueológica acumulada
durante siglos, Varias décadas después "la
Troya" argentina
les sigue mostrando a los viajeros una generosa parte de lo que
fue este exponente de la cultura hispánica.
Argentina
ha tenido una pléyade de auténticos exploradores. Juan Bautista
Ambrosetti fue uno de ellos. A partir del año 1897 inicia , con el apoyo de la Sociedad científica Argentina,
las exploraciones que lo llevaron a buscar los menhires de Tafí del
Valle y la Ciudadela de los Quilmes.
A
lomo de burro, con escasos medios para sus desplazamientos, fue
acompañado por su mas importante discípulo,
el científico Salvador Debenedetti, quien se encontraba en la expedición
al Pucará. Lamentablemente, Ambrosetti murió muy joven a los 52
años; pero los hombres de su equipo siguieron en la tenaz tarea
de la reconstrucción.
Eric
Boman y el doctor Eduardo Cirigliano en Tastil y Von Heme y Angel
Cabrera en Ischigualasto son - entre muchísimos más- los científicos
que desentrañaron buen parte del misterio de nuestros ancestros,
gracias a los cuales se afianzaron los eslabones de la identidad
nacional.
Copia
fiel de Argentime-Argentine review- Publicación Laboratorio Sidus www.sidus.com.ar
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