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EL DUENDE

El duende o dovende-como dice la gente de campo-, es un ser misterioso, juguetón, triste, inquieto, que lo ven con mayor frecuencia los niños, ya que a ellos se les aparece, por las tardes cuando el calor pega tan fuerte que parte la tierra, o cuando llega la oración –momento del crepúsculo, entre la tarde y la noche- cuando los mayores están entregados a sus quehaceres, se descuidan por unos instantes de los niños y estos tan traviesos, salen a jugar solos y es el momento preciso para que aparezca el duende, y le haga compañía, le mostrara unas bolillas brillantes y muy hermosas, -las mismas son el excremento de la ovejas,- pero el niño estará viendo las más lindas bolillas, que no podrá decir que no juega, así comienzan a alejarse de la casa, cada vez más lejos, el duende se lo querrá llevar consigo, pero seguramente la intervención de un perro o un mayor terminara con esta acción y el niño ni se entero de que estaba lejos de casa.

 

Los duendes son aquellos fetos o recién nacidos muertos que fueron enterrados sin contar con el sagrado Sacramento del Bautismo, entonces estos seres espirituales que tienen forma de un niño viejo, con sombrero alón grande ovejuno, poncho de llama, pantalón de barracan, una mano de piedra y otra de lana, su rostro jamás fue visto por alguien, no le gusta los malos olores, con respecto a sus manos, ellos te preguntan ¿con cual te pego? Si tu eliges la mano de lana como sería obvio, él te pega con la de hierro, tiene los conceptos cruzados, muy a propósito.

El mejor que nadie sabe de los lugares donde existen niños solos. Cuando llega la oración suele llorar sus penas de no tener mamá, de haber sido abandonado a la muerte, lamenta la ausencia de hermanos, sufre y por eso se acerca a los niños para llevarlos y le hagan compañía, jueguen con él ya que por su soledad es muy triste.

Suele escucharse a veces por las noches llorar de manera lastimosa y con gemidos fuertes entonces las abuelas nos dicen es el duende, que está padeciendo, y hay que tirar agua bendita y rezar por ellos, para que dejen de sufrir, también se suele santiguar los lugares para que descansen en paz, a veces ellos se burlan ya que en medio de esta acción se ríen como guaguas de manera alevosa.